Por Mateo Navas

La segunda semana de octubre lanzaron oficialmente el negocio, pero la idea surgió en 2019, en uno de los tantos viajes al extranjero que hicieron los amigos Sebastián Cuadra y Felipe Varas.

En las ferias cannábicas de Alemania, Canadá y Estados Unidos nos dimos cuenta del desarrollo de esta industria en el rubro farmacéutico, pero en Chile estábamos en pañales.

Al principio pensaron desarrollar un laboratorio enfocado en la producción de medicamentos en base a cannabinoides, pero se dieron cuenta que requería mucha inversión e investigación.

Felipe Varas, ingeniero civil PUC cuenta:

Entonces decidimos hacer un trabajo previo, generar comunidad y educar. La idea ahora es crear una plataforma digital que conecte a doctores, pacientes y farmacias.

En un principio le plantearon al doctor Francisco Undurraga que se sumara al proyecto, pero les dijo que no. El profesional, quien también trabaja en el Hospital Padre Hurtado añade:

Les mencioné que no sabía mucho de esto, entonces me metí a estudiar la especialización más completa en medicina cannábica del mundo en la Universidad de Rosario (Argentina). Cuando terminé, me di cuenta de que había una oportunidad y acepté.

Con los tres a bordo, salieron a buscar recursos y asesoría. El primero que se sumó, como socio, en 2021, fue Ignacio Cueto Délano, emprendedor que ya había invertido en Diamond Hemp, una firma que está dedicada a la producción y desarrollo de productos derivados del cáñamo, como semillas, fibra y aceites.

La compañía -también de Varas y Cuadra- nació en 2019 y tiene plantaciones en la región del Maule. Hoy, están instalados en una oficina en Vitacura que comparten Cuadra, Cueto y Varas.

También consiguieron capital de un fondo chileno-alemán llamado Growth for Chile y que tiene inversiones en la industria farmacéutica y cannábica desde 2007 en Europa. La inversión total inicial fue de aproximadamente $300 millones.

Indicaciones y contraindicaciones

Desde inicios de año trabajaron en afinar el modelo de negocios y decidieron el nombre: Narma, una mezcla entre farmacia y naturaleza.

El objetivo, explica Varas, es crear una plataforma tecnológica de acceso a tratamientos con cannabinoides en Chile.

Todo esto autorizado por el Instituto de Salud Pública (ISP), con el cual ya tienen una relación.

Todos los principios activos que importamos desde afuera ya están aprobados por el ISP, lo mismo con el laboratorio aliado, que es RP Farma.

Eso sí, no serán los primeros en ofrecer este tipo de productos ya que años atrás Farmacias Knop comenzó a comercializar medicamentos con cannabinoides.

También está Lopapharma, parte del holding Ma Botanics, una empresa que opera desde 2020 dirigida por químico farmacéuticos y que también ofrece un vínculo entre pacientes, medicamentos y expertos.

Cuadra explica:

Nosotros no estamos inventando nada. Hemos podido viajar y ver lo que está funcionando en Estados Unidos, Canadá y Alemania.

La aprobación de los principios activos por el ISP es algo especialmente importante, recalcan los socios, porque existe mucha desinformación respecto a las dosis y protocolos adecuados cuando se lleva a cabo un tratamiento cannábico.

El doctor Undurraga comenta:

Nosotros no somos una alternativa, somos un complemento a la medicina tradicional.

La idea, explican, es ofrecer recetarios magistrales (medicamentos hechos a medida, dependiendo de las necesidades de cada paciente) para formulaciones de aceites y cremas.

Acá nadie dice que los cannabinoides te mejorarán cualquier enfermedad o que es la panacea. Sabemos que hay indicaciones y contraindicaciones.

¿Cómo funciona?

Todo comienza con solicitar una hora con un médico especializado, el cual determina la factibilidad de un tratamiento con cannabinoides. Si hay luz verde, el doctor elabora una receta que luego es cotizada y gestionada por Narma.

La idea, cuentan desde la firma, es que todo esté tecnologizado: el paciente sabrá de antemano el precio en la plataforma.

Si está de acuerdo, debe enviar su receta a la RP Farma, la farmacia que prepara el producto final. Luego, el usuario recibirá un link de pago con el precio final, y, al pagar, se iniciará el proceso de producción.

El 1% de pacientes

Felipe Varas explica:

Más del 30% de la población en Chile sufre de dolor crónico. Corresponde a más de 6 millones de personas. Además, tenemos 55 mil casos de cáncer al año, que es la primera causa de muerte en el país. También está la epilepsia refractaria, donde existen más de 300 mil pacientes que tienen complicaciones. Y a eso se le suma la ansiedad y la salud mental en general. Cuando empiezas a sumar es un grupo de personas gigante.

Y agrega:

El objetivo es llegar al 1% de todos esos pacientes en los próximos cinco años. Si lo logramos, alcanzaríamos una comunidad de 80 mil pacientes recurrentes.

Eso sí, los fundadores son cuidadosos en entregar proyecciones.

En 2015 la industria cannábica fue un boom y muchos fondos empezaron a invertir. Hoy muchas empresas valen un 10% de lo que valían hace dos años atrás. Muchos hablan de los millones de dólares. Y sí, lo va a ser, pero cuando tengamos mayor acceso, cuando sea más fácil. Ahora hay que ser eficientes, ordenados y serios.

También están viendo con interés la industria veterinaria, porque de acuerdo a las últimas investigaciones académicas, los medicamentos en base a cannabinoides también son efectivos en diversas especies.

Ahora, afirman los socios, están enfocados en hacer crecer la comunidad. Para fin de año comenzarán un nuevo aumento de capital -de US$1 millón- para sumar nuevos inversionistas y comenzar la etapa de expansión comercial dentro de Chile.

ISP a productos con Cannabidiol

A pesar de que los principios activos que importa Narma están aprobados por el Instituto de Salud Pública (ISP), este mismo organismo también ha levantado alertas sobre algunos productos que indican contener cannabidiol.

En 2020, por ejemplo, la agencia local informó que la Unidad de Régimen de Control Sanitario “sometió a una inspección rigurosa a este principio activo” y que “se determinó que deben tener un registro sanitario obligatorio que otorga esta autoridad sanitaria para poder comercializarse”.

Por lo tanto, agregaron, es fundamental verificar el origen de los medicamentos y qué farmacia los vende.

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